13/07/2017

Diseño sostenible como estilo de vida

Diseño sostenible como estilo de vida

Hace ya más de 3 años que Hoy es el día abrió sus puertas. Un pequeño estudio decidido a demostrar que el diseño sostenible no es solo viable, sino necesario. Pero sobre todo, una forma de demostrarme a mi misma que otro estilo de vida es posible, porque como ocurre con el diseño, también creo que la vida debe ser sostenible.

En un mundo de competitividad, egoísmo y grandes metas, yo soñaba con vivir de lo que me gusta, con disfrutar diseñando, con generar cambios positivos en la sociedad a través del diseño sostenible y con conseguir mis “pequeñas metas”, esas que dan forma a la vida entendida como un regalo para ser vivido y no simplemente consumido.

Así, decidí poner en marcha este proyecto para convertirlo en mi nueva forma de vida. Ahora vivo trabajando pero ya no trabajo para vivir. Porque ya no le dedico horas y esfuerzo a “un trabajo”, sino a una meta: ser feliz haciendo lo que me gusta y disfrutar de la vida junto a mi familia y amigos. Y todas las horas de trabajo, dedicación y esfuerzo están centradas en alcanzar esta meta, que se consigue con otras mucho más pequeñas.

 

Diseño sostenible como estilo de vida: ayudar a otros a conseguir sus objetivos

 

Durante estos 3 años son muchos los clientes que han confiado en mi para crear sus marcas o hacerlas crecer, evolucionar o simplemente caminar. Asociaciones y ONGs, startups y emprendedores, empresas sociales o concienciadas y otras que no sabían nada de diseño sostenible. Una gran variedad de clientes con los que he ido incorporando el diseño sostenible en mi propia metodología, envolviéndolo todo (en muchos casos sin que ellos siquiera fueran conscientes) para dar forma a lo importante: ayudarles a conseguir aquello que necesitan teniendo en cuenta el mundo en el que vivimos.

Porque para mi no hay nada más satisfactorio que ver vivir de su sueño a un pequeño emprendedor que lo ha arriesgado todo por una idea, ver como una pequeña guía diseñada con cariño sirve para facilitar la vida a todo un colectivo desprotegido, como una nueva identidad sirve para renovar la ilusión en un proyecto que estaba estancado, como una sencilla campaña gráfica consigue movilizar a un pueblo por una meta justa… en definitiva, como nuestro trabajo como diseñadores puede generar cambios positivos de mil y una forma distintas.

[qbutton size=»» style=»» text=»Ver todos los trabajos» icon_pack=»» fa_icon=»» fe_icon=»» icon_color=»» link=»http://www.hoyeseldia.es/trabajos/» target=»_self» color=»» hover_color=»» border_color=»» hover_border_color=»» background_color=»» hover_background_color=»» font_style=»» font_weight=»» text_align=»» margin=»»]

 

Diseño sostenible como estilo de vida: mis pequeñas grandes metas

 

A veces una gran meta se vislumbra tan lejana que nos parece inalcanzable, y esta lejanía, en ocasiones, nos bloquea y no nos permite ver que hay pequeñas cosas que podemos ir consiguiendo. Por este motivo, cuando decidí abrir Hoy es el día también me propuse unas pequeñas metas anuales (que en realidad son el camino para alcanzar la gran meta) que aunque son personales, han sido fundamentales para mantenerme en el camino.

Así, el primer año de vida del estudio también fue el año en el que aprendí a nadar. Parecerá una tontería, pero tras casi 30 años fue un gran logro para mi :) Además, supuso aprender a dedicarme tiempo a mi misma más allá de lo duro que resulta montar un estudio de la nada. Aprender a hacer mi vida sostenible, compaginando horas de trabajo con otras de relajación, estudio o diversión, porque si no, nada terminaría de funcionar correctamente.

 

Si el diseño sostenible se sustenta sobre tres pilares: ecología, economía y medio ambiente. Una vida sostenible debería apoyarse sobre salud, trabajo y amor por uno mismo y por los demás.

 

El segundo año del estudio Hoy es el día mi pequeña gran meta fue seguir aprendiendo inglés. Todavía sueño con escuchar una conferencia en este idioma y poder entenderla al 100%. Pero además, fue una forma de despejar mi mente (y no solo mi cuerpo) de las inquietudes derivadas del trabajo. Así, retomé mis libros y en un horario solo apto para autónomos volví a la Escuela de Idiomas. Porque esta meta debía ser física (nada de aprender en casa o de forma online) con compañeros que te pregunten porqué no has venido, o simplemente que tal te ha ido el día.

Y el tercer año le llegó el turno a una gran meta dentro de mis objetivos vitales: compaginar el trabajo en Hoy es el día con la crianza sin que nada se desmorone. Y así, con la ilusión desbordante que supone tener un hijo, ha llegado Andrea a revolucionarlo todo, sin que nada cambie, gracias a la nueva vida que empecé (empezamos) hace ya más de 3 años.

 

Diseño sostenible como estilo de vida: vuelve el blog

 

Y porque nos debemos permitir vivir la vida, el blog ha estado cerrado tanto tiempo. Porque como me recuerdan tan a menudo, las personas somos un 100%, y debemos aprender a dividir los porcentajes de la mejor manera posible, cambiándolos para adaptarnos a las circunstancias. Y por esto, como se fue, hoy vuelve. Pero eso sí, con más fuerzas, ilusión y pequeños grandes logros en la mochila.

Si no quieres perderte todo lo que está por venir…

[qbutton size=»» style=»» text=»Síguenos en Twitter» icon_pack=»» fa_icon=»» fe_icon=»» icon_color=»» link=»https://twitter.com/hoydesign» target=»_blank» color=»» hover_color=»» border_color=»» hover_border_color=»» background_color=»» hover_background_color=»» font_style=»» font_weight=»» text_align=»» margin=»»]  [qbutton size=»» style=»» text=»Síguenos en Facebook» icon_pack=»» fa_icon=»» fe_icon=»» icon_color=»» link=»https://www.facebook.com/hoyeseldia.design/» target=»_self» color=»» hover_color=»» border_color=»» hover_border_color=»» background_color=»» hover_background_color=»» font_style=»» font_weight=»» text_align=»» margin=»»]

Comparte para que llegue a más gente

Share on facebook
Share on twitter
Share on google
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

También te puede interesar