01/03/2016

Materiales sostenibles: Bioplásticos

Yo antes era una patata. Bolsa realizada con bioplásticos a partir de fécula de patata

Los bioplásticos son plásticos de origen natural producidos por un organismo vivo o sintetizado a partir de fuentes de energía renovables. El origen de los bioplásticos se remonta al año 1926, cuando científicos del Instituto Pasteur de Francia lograron producir poliéster a partir de una bacteria. Sin embargo, es en las últimas décadas cuando se está valorando realmente la necesidad de elaborar bioplásticos a partir de materias primas naturales renovables puedan ayudar a frenar el impacto negativo de la fabricación de plásticos derivados de fuentes fósiles no renovables como el petróleo o el gas.

Los bioplásticos poseen tres características fundamentales:

son biobasados: también conocidos como biogenerados o biooriginados, es decir, que se producen, total o parcialmente, a partir de compuestos biológicos vivos o renovables de procedencia animal o vegetal.

son biodegradables: pueden descomponerse debido a la acción de agentes biológicos, como plantas, animales, microorganismos y hongos, de forma natural.

son compostables: pueden biodegradarse por acción microbiológica en un corto período de tiempo y sin dejar residuos.

 

Polietileno vegetal de caña de azúcar

 

Este material resulta interesante ya que la materia prima, además de natural es reciclada, debido a que se obtiene de los residuos derivados de la industria de la caña de azúcar. Su utilización con este nuevo fin, en oposición al contaminante quemado como desperdicios, permite la reducción de hasta un 30% de las emisiones de CO2 provocadas por dicha industria y hasta un 50% de ahorro en los materiales para la producción de los plásticos (Fuente).

El polietileno vegetal es un bioplástico que permite absorber carbono y potencialmente puede ayudar a la reducción de gases de efecto invernadero. Es un material que posee las mismas propiedades que el polietileno fósil, como la transparencia, el brillo, los colores y su adecuación para el contacto con productos alimentarios, y además puede combinarse con fécula de patata para aportar elasticidad, opacidad y textura.

Por este motivo, una de sus aplicaciones más extendida es para la fabricación de bolsas de la compra.

Descubre más en nuestro recopilatorio de materiales sostenibles para diseñadores gráficos.

Comparte para que llegue a más gente

Share on facebook
Share on twitter
Share on google
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

También te puede interesar